Roma Victor – Legend and Truth
Roman marching campLa legión – preparada para conquistar el mundo

Con el paso del tiempo, la legión romana experimentó numerosos cambios. Estos afectaron especialmente al número total de las fuerzas armadas y al número establecido de efectivos de cada legión. Este último dependía a menudo de la interpretación del emperador o del Senado. Así, durante la época romana, una legión podía contar con entre 3.600 y 6.100 legionarios. La mayor variación se produjo en el número total del ejército romano. Los cronistas y las investigaciones recientes ofrecen datos contradictorios. Además, las declaraciones y crónicas condicionadas por intereses políticos dificultan una valoración precisa. Este aspecto sigue siendo hoy un factor importante para la credibilidad y la objetividad.

Otro factor fueron las derrotas romanas. Formar y entrenar una legión era un proceso largo, por lo que después de una batalla perdida el número total de tropas permanecía reducido durante bastante tiempo. Si podemos creer a Valerio Antias, el 6 de octubre de 105 a. C., en la batalla de Arausio (la actual Orange, junto al Ródano), los cimbrios y teutones mataron a 80.000 legionarios y unos 40.000 miembros del séquito. Supuestamente solo sobrevivieron diez legionarios. Como Antias era conocido por sus exageraciones, estas cifras deben corregirse a la baja. En la batalla de Cannas (Segunda Guerra Púnica) murieron 60.000 legionarios y 12.000 fueron hechos prisioneros. Estas cifras se consideran actualmente relativamente seguras.

Gracias a Tácito disponemos de relatos más precisos y, por tanto, de cifras más precisas sobre la batalla del año 9 d. C. entre Arminio (aprox. 17 a. C. – 19 d. C.) y Varo en Kalkriese, cerca de Osnabrück (Bosque de Teutoburgo). En esta batalla de aniquilación murieron unos 25.000 legionarios y soldados auxiliares.

La investigación se vuelve arriesgada cuando se limita a los informes de unos pocos autores e ignora los factores de la época. Entre ellos se encuentran la población total, las epidemias y enfermedades, las batallas perdidas y el tiempo necesario para reclutar nuevas legiones.

La afirmación de que el ejército romano llegó a tener supuestamente hasta un millón de soldados bajo su mando es fácil de cuestionar. Incluso hoy, ningún pueblo puede movilizar para el servicio militar a más de una décima parte de su población sin arriesgar sus estructuras económicas y sus obligaciones sociales. En esas condiciones, el Imperio romano no habría podido existir durante tanto tiempo.

Teniendo en cuenta todas las fuentes conocidas y fiables, hoy podemos suponer que, en épocas relativamente pacíficas o durante su apogeo en la época imperial, el ejército romano contaba con unos 400.000 soldados. Esta cifra no se refiere únicamente a las unidades de élite romanas (legiones), sino que incluía también tropas auxiliares, caballería (alae = tropas a caballo) y unidades navales.